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  • Volver a escucharse

    Volver a escucharse

    Historia de vida

    Por protección de su identidad, para esta historia llamaremos al personaje “María”. Algunos datos y circunstancias han sido omitidos o generalizados para preservar su privacidad.

    Desde pequeña, María encontró en los colores una manera de habitar su propio mundo. Pintaba manos, dibujos y pequeñas figuras en las paredes. Entre trazos y juegos descubrió algo que entonces no sabía explicar: crear le permitía distraerse, sentirse tranquila y encontrar un espacio propio.

    Hoy tiene 21 años y estudia psicología. Su decisión de seguir esta carrera está relacionada con una convicción que fue creciendo con ella: las personas necesitan sentirse escuchadas. Paradójicamente, mientras aprendía a escuchar a otros, durante mucho tiempo María también guardó experiencias que necesitaba contar.

    Su infancia y adolescencia estuvieron atravesadas por una dinámica familiar compleja. Creció principalmente junto a sus abuelos mientras su madre estudiaba y buscaba construir un futuro para la familia. Su abuelo se convirtió en una figura fundamental en su vida, tan cercana que hasta hoy lo llama “papá”.

    Con su padre biológico, en cambio, la historia fue diferente.

    Durante años hubo distancia, conflictos y recuerdos difíciles. Siendo todavía pequeña, María quedó expuesta a situaciones familiares que no tenía edad para comprender. En uno de esos momentos llegó a escuchar que ella era responsable de la separación de sus padres. Y lo creyó.

    Durante una etapa de su vida cargó con una culpa que nunca le correspondió. Los recuerdos de miedo y de los conflictos entre adultos permanecieron con ella mientras crecía. Con el paso de los años y gracias al diálogo con personas de confianza de su familia, comenzó a comprender que las decisiones de los adultos no podían recaer sobre aquella niña que había sido.

    Entre esos recuerdos existe uno especialmente difícil. Cuando María era pequeña, su padre biológico intentó llevársela en medio del conflicto que mantenía con su madre. Aunque el intento no llegó a concretarse, la experiencia dejó en ella miedo y profundizó la distancia que ya existía en aquella relación.

    Con los años ha logrado mirar ese episodio desde otra perspectiva. Entender que no era responsable de lo ocurrido fue también parte de empezar a reconciliarse con su propia historia.

    Encontrar su propia voz

    En medio de esas experiencias, María fue descubriendo otros caminos.

    Su interés por la psicología tiene raíces igualmente profundas. María conserva el recuerdo de una compañera de escuela que atravesó una grave crisis emocional y puso en riesgo su propia vida. Era apenas una niña y probablemente no alcanzaba a comprender la dimensión de lo ocurrido, pero aquella experiencia permaneció en su memoria.

    Con los años empezó a entender que una persona puede estar atravesando situaciones muy difíciles sin que quienes están a su alrededor alcancen a dimensionarlas. Quizás por eso escuchar se volvió tan importante para ella.

    Durante aproximadamente cuatro años, María identificó emociones y situaciones que estaban afectando su bienestar. Sabía que necesitaba hablar con alguien. Sin embargo, reconocer esa necesidad no significó que pedir ayuda fuera sencillo.

    La oportunidad llegó a través del proyecto Emprende Joven, mediante el proceso de acompañamiento psicosocial desarrollado con la Fundación Nuevos Horizontes, como parte del apoyo especializado dirigido a jóvenes en situación de vulnerabilidad, previo a su vinculación laboral o ingreso a procesos de preincubación e incubación de emprendimientos.

    A través de terapias psicosociales, mentorías, asesoramiento, talleres y espacios grupales, las y los jóvenes encuentran herramientas para fortalecer su bienestar y sus capacidades personales antes de avanzar hacia nuevas oportunidades laborales o de emprendimiento.

    Para María, ese acompañamiento significó encontrar un espacio profesional y seguro para hablar.

    Las sesiones le permitieron expresar experiencias que durante mucho tiempo había llevado consigo. Poco a poco empezó a comprender mejor sus emociones, establecer límites frente a los problemas de otras personas y reconocer que escuchar y acompañar a los demás no significa asumir como propias todas sus cargas.

    Hoy identifica cambios concretos en su vida. “Puedo fluir más, soy más sociable. Los problemas de otras personas ya no me afectan de la misma manera porque sé que pueden solucionarse, pero también entendí que yo no puedo solucionarlos todos”, cuenta.

    Para alguien que eligió estudiar psicología precisamente porque quería escuchar a otras personas, el proceso también derribó una idea que había mantenido durante algún tiempo: pensar que quien se prepara para ayudar emocionalmente a otros no necesita recibir ayuda.

    Ahora piensa diferente. “Yo creía que los psicólogos no necesitaban psicólogos, pero me di cuenta de que todos necesitamos hablar con una persona y ser escuchados”. Hablar también puede transformar.

    Su propia experiencia le ha permitido comprender por qué muchas personas tardan en pedir ayuda. Puede existir miedo, vergüenza o simplemente la dificultad de encontrar a alguien con quien sentirse seguras para contar aquello que les ocurre.

    Por eso, María considera fundamental dar ese primer paso. Para ella, asistir a una sesión es apenas el comienzo; permitirse hablar de aquello que realmente está ocurriendo abre la posibilidad de comprenderlo y empezar a trabajarlo.

    Hoy continúa estudiando y construyendo su proyecto de vida. Su historia familiar no desapareció y algunos vínculos continúan siendo complejos, pero lo que ha cambiado es la manera en que María se relaciona con esa historia.

    Ha aprendido a reconocer aquello que puede transformar y aquello que no depende de ella. Sobre todo, ha comenzado a desprenderse de responsabilidades y culpas que nunca le correspondieron.

    El acompañamiento recibido en el proyecto Emprende Joven no pretende borrar su pasado. Le brinda herramientas para comprenderlo, fortalecer su bienestar y continuar avanzando con mayor seguridad hacia sus metas personales, académicas y profesionales.

    La niña que alguna vez encontró refugio entre dibujos y colores; la adolescente que encontraba paz en sus libros; y la joven que decidió estudiar para escuchar y acompañar a otras personas forman parte de una misma historia.

    Una historia que todavía se está escribiendo. Ahora María también está aprendiendo algo esencial: antes de acompañar a otros, ella también tiene derecho a ser acompañada; antes de escuchar a los demás, también necesita ser escuchada.

    Y desde ese aprendizaje continúa construyendo su futuro con una certeza que antes no tenía: no tiene que resolverlo todo sola.

  • Proyecto Emprende Joven realiza acompañamiento psicosocial para jóvenes en situación de vulnerabilidad en Portoviejo

    Proyecto Emprende Joven realiza acompañamiento psicosocial para jóvenes en situación de vulnerabilidad en Portoviejo

    El Proyecto Emprende Joven continúa desarrollando acciones integrales en beneficio de las juventudes de Manabí, promoviendo no solo oportunidades de acceso al crédito y fortalecimiento de emprendimientos a través del Fondo CREER, sino también procesos de acompañamiento social y emocional dirigidos a jóvenes en situación de vulnerabilidad.

    Como parte de este enfoque integral, actualmente se desarrolla un proceso de acompañamiento psicosocial especializado dirigido a 150 jóvenes del cantón Portoviejo, con el objetivo de fortalecer sus contextos personales y emocionales previo a su vinculación laboral o participación en procesos de pre-aceleración y aceleración para emprendimientos.

    Esta iniciativa contempla atención integral a jóvenes entre 18 y 29 años mediante terapias individuales, grupales y espacios de orientación enfocados en el bienestar emocional, fortalecimiento personal y desarrollo de habilidades que contribuyan a su inclusión económica y social. Además, busca generar entornos seguros que permitan trabajar en la reparación emocional y fortalecer capacidades para la construcción de proyectos de vida sostenibles.

    Para este proceso, el proyecto trabaja de manera articulada con la Fundación Nuevos Horizontes, organización especializada en acompañamiento psicosocial y atención a grupos prioritarios, permitiendo brindar soporte integral a las y los participantes durante esta etapa previa a su inserción laboral o ingreso a procesos de fortalecimiento emprendedor.

    Posteriormente, las y los jóvenes continuarán con su participación dentro de las líneas de vinculación laboral o acceso a programas de emprendimiento, generando mayores oportunidades para acceder a empleo formal o desarrollar iniciativas económicas sostenibles.

    Para proteger los derechos de las y los participantes, se mantiene la confidencialidad de su identidad e información personal durante todas las etapas de acompañamiento.

    Esta iniciativa es liderada por la Fundación para la Investigación y Desarrollo Social (FIDES) con el financiamiento del FIEDS – Fondo Ítalo Ecuatoriano para el Desarrollo Sostenible; los socios: Alcaldía de Portoviejo y Municipio de Chone; y los aliados: Universidad San Gregorio de Portoviejo, Universidad Técnica de Manabí (UTM) y Prefectura de Manabí.

  • Fondo CREER impulsa a 89 emprendimientos en su primera convocatoria

    Fondo CREER impulsa a 89 emprendimientos en su primera convocatoria

    El Fondo CREER que impulsa el proyecto Emprende Joven continúa consolidándose como una iniciativa que fortalece el ecosistema emprendedor de Manabí, promoviendo oportunidades reales para emprendedores que buscan desarrollar y hacer crecer sus emprendimientos. Como resultado de su primera convocatoria, 89 personas fueron seleccionados para participar en los distintos grupos del programa.

    De este total, 38 emprendimientos formarán parte de la preincubación e incubación, mientras que 51 participarán en el grupo de fortalecimiento, orientado al acceso a financiamiento y acompañamiento para potenciar sus actividades productivas.

    Los emprendedores que participan en la preincubación e incubación recibirán acompañamiento técnico especializado por parte de la Universidad San Gregorio de Portoviejo y la Universidad Técnica de Manabí, instituciones aliadas que aportarán con procesos de formación y mentoría. Durante esta etapa, los participantes fortalecerán conocimientos en marketing, atención al cliente, finanzas básicas, branding y desarrollo empresarial, además de construir un plan de negocios que les permitirá consolidar y proyectar sus emprendimientos de manera sostenible.

    Por otra parte, quienes integran el grupo de fortalecimiento iniciarán un proceso orientado al acceso a crédito, de acuerdo con las condiciones y disponibilidad de cada emprendimiento, buscando dinamizar la economía local y ampliar las oportunidades de crecimiento productivo.A través de estas acciones reafirman el compromiso con el desarrollo económico inclusivo, la innovación y el fortalecimiento del tejido emprendedor de la provincia, generando espacios que impulsan el talento, la creatividad y la construcción de oportunidades sostenibles para las comunidades

  • ¡El emprendimiento ya empezó! Los desafíos que están moldeando a la nueva generación de emprendedores en Manabí

    ¡El emprendimiento ya empezó! Los desafíos que están moldeando a la nueva generación de emprendedores en Manabí

    El emprendimiento en Portoviejo y Chone no es algo lejano. ¡Está ocurriendo ahora mismo!

    Cada decisión, cada negocio que abre, cada idea que se pone en marcha está construyendo una nueva realidad económica y social en el territorio.

    Las dificultades para acceder a financiamiento, falta de capacitación, poca articulación entre actores y limitada infraestructura son las barreras principales, pero lo interesante es que cada una de estas barreras señala también una oportunidad de mejora.

    Por ejemplo, cuando el acceso al crédito es difícil, se abre la necesidad de crear soluciones más inclusivas. Cuando falta capacitación, surge la oportunidad de formar mejor.

    Uno de los datos más reveladores es que la gran mayoría de emprendedores no pertenece a ninguna red o asociación.

    Esto significa que muchos trabajan solos, sin acceso a alianzas, información o apoyo colectivo. Y aquí está uno de los mayores cambios que necesita el ecosistema: pasar del trabajo individual al trabajo colaborativo. Cuando los emprendedores se conectan, crecen más rápido.

    Muchos negocios funcionan desde casa o de manera digital. Esto permite empezar con pocos recursos, pero también limita el crecimiento.

    Tener acceso a espacios adecuados, tecnología y logística puede marcar la diferencia entre mantenerse pequeño o expandirse. A pesar de todo, la mayoría de emprendedores tiene una visión positiva. Consideran que su negocio crecerá, aunque sea de manera gradual.

    ¡Esto es clave! El crecimiento no empieza en el mercado. Empieza en la mentalidad. El emprendimiento en Manabí tiene rostro joven y femenino. Sin embargo, estos grupos enfrentan las mayores barreras.

    Apoyarlos no es solo una cuestión social. Es una estrategia para impulsar el desarrollo económico del territorio. El ecosistema no es perfecto, pero está vivo. Está creciendo. Está evolucionando. Y lo más importante: está lleno de personas que no se rinden.

    El futuro del emprendimiento en Manabí no depende solo de las condiciones. Depende de quienes deciden intentarlo. ¡Y tú puedes ser uno de ellos!

  • Motivación y valentía son valores que están detrás de cada historia emprendedora en Portoviejo y Chone

    Motivación y valentía son valores que están detrás de cada historia emprendedora en Portoviejo y Chone

    Detrás de cada producto o servicio hay una historia, una decisión valiente de dar el salto. Es alguien que, frente a la falta de oportunidades, decidió crear la suya.

    En Portoviejo y Chone, el emprendimiento tiene un origen claro: muchas veces nace desde la necesidad. Pero cada vez más, también nace desde la visión.

    Cuando emprender es la única opción… pero también una oportunidad.

    Un diagnóstico del ecosistema emprendedor muestra que una gran parte de los emprendimientos surge porque no hay empleo formal. Esto ha generado miles de negocios que sostienen los hogares.

    ¡Pero esta mirada está cambiando! Cada vez más personas no solo emprenden para sobrevivir, sino para crecer en algo propio. Identifican oportunidades, buscan diferenciarse y se proyectan al futuro.

    Ese cambio de mentalidad es clave. Porque transforma un emprendimiento pequeño en un proyecto con gran potencial.

    Pequeños emprendimientos, grandes sueños

    La mayoría de los emprendimientos en ambos cantones son microempresas. Esto significa que funcionan con pocas personas, muchas veces dentro del núcleo familiar.

    La familia no solo apoya: es parte fundamental del funcionamiento. Padres, hijos, parejas… todos aportan desde donde pueden. Esto reduce costos, pero también refleja algo más profundo: el emprendimiento como proyecto de vida.

    Sin embargo, los ingresos suelen ser limitados, lo que obliga a tomar decisiones difíciles. Muchas veces, el dinero que podría invertirse en el emprendimiento se destina a cubrir necesidades del hogar.

    El miedo al financiamiento: una barrera invisible

    Uno de los hallazgos más importantes es que casi la mitad de los emprendedores no acceden a financiamiento, no porque no lo necesiten, sino por temor.

    El miedo a endeudarse, a no poder pagar o no entender las condiciones del crédito se convierten en una barrera más fuerte que cualquier requisito.

    Esto demuestra que el problema no es solo económico. Es también conocimiento. Cuando los emprendedores entienden cómo usar el financiamiento como herramienta, su perspectiva cambia completamente.

    Una gran parte de emprendedores no ha recibido capacitación formal. Esto impacta directamente en el crecimiento.

    Sin formación en temas clave, es difícil: organizar las finanzas, planificar a largo plazo, identificar oportunidades de mercado y usar herramientas digitales.

    Pero, aquí está una de las mayores oportunidades del ecosistema. Cada capacitación, cada mentoría, cada acompañamiento puede marcar un antes y un después en un emprendimiento.

    En Portoviejo, los emprendimientos están más diversificados. Se encuentran negocios en servicios, gastronomía, comercio y sectores creativos.

    En Chone, el emprendimiento está más vinculado a la agricultura, agroindustria, al comercio básico y actividades tradicionales.

    Esto no es una desventaja. Es una oportunidad para innovar desde lo local, agregar valor y abrir nuevos mercados.

    Muchos emprendedores ya utilizan herramientas digitales, especialmente el WhatsApp y redes sociales. Sin embargo, su uso aún es básico y no conocen todas sus bondades.

    Esto significa que hay un enorme potencial por explotar. El salto hacia el comercio digital, el marketing estratégico y la automatización puede marcar la diferencia entre estancarse o crecer.

    Cada emprendimiento representa una lucha. Una madre que quiere asegurar el presente y futuro de sus hijos. Un joven que busca independencia. Una familia que no se rinde.
    ¡No importa cómo empezaste! ¡Lo importante es que ya diste el primer paso! Y con el apoyo adecuado, ese paso será un gran camino.

  • La fuerza de los emprendedores que está transformando Portoviejo y Chone

    La fuerza de los emprendedores que está transformando Portoviejo y Chone

    ¡En Portoviejo y Chone, Manabí está ocurriendo algo que no siempre se ve! Es algo que va más allá de las cifras, se lo percibe en las calles, en los mercados y plazas. Es el despertar de una generación de emprendedores que, con esfuerzo y creatividad, están fortaleciendo su presente y proyectándose para el futuro.

    Este proceso no es casual. Un diagnóstico desarrollado por la Fundación para la Investigación y el Desarrollo Social (FIDES) sobre el ecosistema emprendedor, en Chone y Portoviejo, muestra que existe una base sólida de instituciones, actores y oportunidades que, aunque todavía necesitan mayor articulación, ya están generando impacto real en el territorio.

    Una red que puede cambiarlo todo

    Cuando hablamos de ecosistema emprendedor, no hablamos de bancos o empresas grandes. Hablamos de una red viva de iniciativas donde cada actor cumple un rol clave.

    Por un lado, están las instituciones financieras que permiten que una idea deje de ser solo un sueño y se convierta en un negocio real. Sin acceso a capital, muchos emprendimientos no pasarían de la etapa inicial. Sin embargo, cuando este financiamiento se combina con acompañamiento, el impacto se multiplica.

    Al mismo tiempo, la academia juega un papel fundamental. Las universidades no solo forman profesionales, sino que también comparten y se genera conocimiento, acompañan procesos y ayudan a que los emprendimientos sean más sostenibles e innovadores.

    A esto se suman las aceleradoras, organizaciones de apoyo y espacios de networking, que funcionan como verdaderos puentes entre los emprendedores y el mercado. Son lugares donde se generan conexiones, alianzas y oportunidades que pueden cambiar el rumbo de un negocio.

    El conocimiento como motor del cambio

    Uno de los puntos más importantes del diagnóstico fue conocer la formación de los emprendedores. La mayoría cuenta con formación básica o secundaria. Lejos de ser una limitación, esto representa una oportunidad enorme. Significa que existe un espacio claro para fortalecer habilidades en áreas clave como la planificación estratégica, el manejo financiero o el marketing digital.

    Cuando un emprendedor accede a conocimiento práctico y herramientas concretas, no solo mejora su negocio, mejora su calidad de vida, su entorno familiar y su comunidad.

    Portoviejo y Chone tienen realidades distintas, pero un mismo espíritu emprendedor.

    Portoviejo, como capital provincial, cuenta con mayor acceso a instituciones, formación y mercados. Esto permite el desarrollo de emprendimientos más diversificados, especialmente en sectores como servicios, gastronomía e industrias creativas.

    Por su parte, Chone, cuenta con una base productiva muy vinculada a lo rural, al campo, a la ganadería y al comercio local. Aquí el emprendimiento nace desde la experiencia, los saberes locales y el conocimiento práctico, lo que le da una autenticidad, identidad y una resiliencia única.

    Ambos territorios tienen algo en común: la capacidad de salir adelante incluso en contextos difíciles.

    El diagnóstico es claro en algo: el ecosistema existe, pero aún no está completamente conectado.

    Muchas instituciones trabajan por separado, los emprendedores no siempre acceden a toda la información disponible y las oportunidades no llegan a todos por igual. Esto limita el impacto colectivo.

    El verdadero salto ocurre cuando todos los actores se conectan, cuando el conocimiento fluye y cuando las oportunidades llegan a cada rincón del territorio.

    Hoy, más que nunca, emprender en Portoviejo y Chone es una posibilidad real. El ecosistema está en construcción y cuenta con bases sólidas.

    Este no es solo un buen momento para emprender. Es el momento en el que puedes ser parte de este ecosistema emprendedor.

  • Del emprendimiento por necesidad al emprendimiento por oportunidad

    Del emprendimiento por necesidad al emprendimiento por oportunidad

    En la dinámica económica de América Latina, y específicamente en Ecuador, el emprendimiento ha dejado de ser una opción secundaria para convertirse en una estrategia de supervivencia y desarrollo.

    Sin embargo, no todos los negocios nacen bajo las mismas premisas, y entender la distinción entre emprender por necesidad y hacerlo por oportunidad es clave para fortalecer el tejido productivo local.

    Mientras que el primero surge como una respuesta urgente ante la falta de empleo, el segundo busca capitalizar nichos de mercado con propuestas innovadoras y escalables.

    El Emprendimiento por Necesidad: La Respuesta Adaptativa

    El emprendimiento por necesidad es predominante en entornos donde el mercado laboral formal no tiene la capacidad de absorber a la población activa. En Ecuador, se estima que aproximadamente el 90,55% de los emprendedores inicia un negocio con la motivación principal de «ganarse la vida porque los empleos son escasos». Este fenómeno es particularmente visible entre los jóvenes de entre 18 y 29 años, un segmento que a menudo enfrenta barreras de entrada rígidas y discriminación por falta de experiencia previa.

    Este tipo de iniciativas suelen caracterizarse por:

    Bajos niveles de innovación: Se concentran mayoritariamente en el sector de servicios al consumidor y comercio minorista debido a que presentan menores barreras de entrada y requieren un capital inicial reducido.

    Autoempleo: En lugar de crear estructuras empresariales complejas, funcionan como mecanismos de generación de ingresos diarios para la subsistencia familiar.

    Fragilidad financiera: Muchos de estos negocios dependen exclusivamente de ahorros personales o préstamos de familiares y amigos (la «Triple F»), lo que limita su capacidad de crecimiento.

    El Emprendimiento por Oportunidad: Innovación y Visión

    A diferencia del modelo anterior, el emprendimiento por oportunidad nace de la detección de una necesidad insatisfecha en el mercado o de la voluntad de introducir un cambio disruptivo. Estos emprendedores no buscan simplemente un ingreso, sino que aspiran a «marcar la diferencia en el mundo» o generar una riqueza significativa a través de la eficiencia y la competitividad.

    Las características distintivas de estos negocios incluyen:

    Uso de tecnología: Tienen una mayor predisposición a adoptar herramientas de la Industria 4.0, como el análisis de datos, la inteligencia artificial y el marketing digital, para optimizar sus operaciones.

    Planificación estratégica: Se basan en un conocimiento profundo del mercado, una definición clara del tipo de inversión y una gestión profesional del flujo de caja.

    Mayor tasa de supervivencia: Al no depender únicamente de la urgencia económica, estos proyectos suelen superar con mayor éxito los primeros cinco años de operación, que es donde ocurre el mayor índice de mortalidad empresarial.

    El Puente hacia la Transformación: Cómo pasar de la Subsistencia a la Rentabilidad

    La transición del emprendimiento por necesidad al de oportunidad no ocurre de forma espontánea; requiere de un ecosistema de apoyo que proporcione las herramientas técnicas necesarias.

    El financiamiento por sí solo es insuficiente si no viene acompañado de una educación financiera sólida que permita al emprendedor tomar decisiones basadas en datos reales.

    1. Formación Profesional y Capacitación: La instrucción académica y técnica es determinante, ya que los emprendedores con educación superior tienen más probabilidades de liderar proyectos en sectores de alto valor agregado.

    2. Digitalización de procesos: La incorporación de herramientas digitales permite a los microemprendimientos romper el aislamiento geográfico, accediendo a clientes en otras regiones o incluso en el mercado internacional.

    3. Formalización empresarial: Dar el salto hacia la formalidad facilita el acceso a créditos bancarios, mejora la reputación frente a proveedores y permite que el negocio sea visto como una inversión de menor riesgo.

    4. Enfoque en la Sostenibilidad: Los negocios modernos deben alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), no solo por ética, sino porque los consumidores actuales valoran el impacto social y ambiental positivo.

    Desafíos que Persisten en el Camino

    A pesar de la alta Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) en el país, factores externos como la inestabilidad energética, la inseguridad ciudadana y la volatilidad de la demanda representan riesgos constantes que pueden forzar el cierre de negocios prometedores.

    Además, persisten brechas de género significativas; las mujeres, por ejemplo, suelen dedicar más tiempo al trabajo de cuidados no remunerado, lo que restringe sus oportunidades para escalar sus emprendimientos hacia modelos basados en la oportunidad.

    En conclusión, fomentar que los jóvenes pasen de emprender por supervivencia a hacerlo por oportunidad es el camino más directo para combatir la pobreza y dinamizar la economía local.

    El desarrollo económico real ocurre cuando el talento se combina con la formación técnica, permitiendo que una simple idea de negocio se transforme en un motor de innovación y generación de empleo para toda la comunidad.

    Analogía: Emprender por necesidad es como nadar para mantenerse a flote en medio de una tormenta; es un esfuerzo heroico pero agotador. Emprender por oportunidad es como construir un barco sólido antes de zarpar: requiere más tiempo de preparación y herramientas adecuadas, pero es lo único que permite navegar largas distancias y descubrir nuevos horizontes comerciales.

    Referencias Bibliográficas

    1. Cuarán Guerrero, M. S., Torres Merlo, O. X., & Fichamba, L. P. (2021). El emprendimiento joven: Un desafío para el desarrollo local. Dilemas contemporáneos: Educación, Política y Valores.

    2. Análisis Integral del Ecosistema de Emprendimiento Juvenil en Manabí (2024–2025). Documento técnico de referencia.

    3. Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Ecuador 2024/2025. Universidad Espíritu Santo (UEES) y UTPL.

    4. Cedeño Hernández, D. A. (2025). La educación financiera: su impacto en el emprendimiento juvenil universitario. Universidad Politécnica Salesiana.

    5. Tumbaco Laje, G. E. (2023). El emprendimiento y los efectos en el desarrollo económico de los jóvenes profesionales en 24 de Mayo. Universidad Estatal del Sur de Manabí.

    6. Junior Achievement Ecuador (2024). Reporte Anual de Impacto.

    7. Fundación WWB Colombia (2023). Barreras de inclusión financiera con perspectiva de género.

    8. Caracol Radio (2025). Jóvenes emprendedores transforman el agro con innovación tecnológica [Video].

    9. Mondaca, D. (2025). Jóvenes Emprendedores del Agro [Video].

    10. CEPAL (2024). Informe Nacional Ecuador: Trigésimo aniversario de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer.

  • Transformando el campo: Oportunidades en la agroindustria 4.0

    Transformando el campo: Oportunidades en la agroindustria 4.0

    El sector agrícola, históricamente considerado el corazón de muchas economías, está atravesando una metamorfosis sin precedentes. No se trata solo de cultivar la tierra, sino de la llegada de la Cuarta Revolución Industrial o Industria 4.0 al entorno rural.

    Esta evolución tecnológica está permitiendo que el campo deje de ser visto únicamente como un espacio de producción primaria para transformarse en un ecosistema de agronegocios tecnificados, donde la innovación es la clave para la sostenibilidad y el progreso.

    El salto hacia la Agricultura 4.0

    La integración de la tecnología en el sector agropecuario, conocida como Agtech, no es una tendencia pasajera, sino una necesidad para mejorar la eficiencia y competitividad. Los métodos tradicionales están siendo complementados y, en muchos casos, sustituidos por herramientas de precisión que optimizan cada recurso.

    Drones y Monitoreo Satelital: El uso de drones permite obtener imágenes con alta resolución para identificar el vigor de las plantas, problemas de riego o presencia de plagas. Esto facilita que el productor tome decisiones basadas en datos reales y georreferenciados, en lugar de basarse solo en la intuición.

    Inteligencia Artificial (IA) y Análisis de Suelos: Mediante modelos de IA, es posible analizar la composición exacta del suelo metro a metro. Esto permite aplicar la cantidad precisa de fertilizantes o minerales necesarios, lo que no solo reduce los costos de producción entre un 10% y 30%, sino que también aumenta el rendimiento de los cultivos entre un 20% y 60%.

    Sistemas de Riego Automatizados: La tecnología 4.0 permite gestionar el agua de manera inteligente, asegurando que los cultivos reciban la hidratación exacta, lo cual es vital frente a los desafíos del cambio climático.

    De la materia prima al valor añadido

    Uno de los cambios más profundos en la agroindustria moderna es la capacidad de añadir valor a los productos tradicionales. Los jóvenes emprendedores rurales están liderando esta transición, pasando de ser recolectores de materia prima a gestores de empresas que industrializan cultivos ancestrales como el cacao fino de aroma, el maíz o el arroz.

    La creación de «superalimentos» o productos procesados listos para el consumo permite que las ganancias se queden en la comunidad local, dinamizando la economía regional y permitiendo el acceso a mercados de exportación más exigentes.

    La juventud: el nuevo rostro del campo

    Esta transformación está siendo impulsada por una generación de jóvenes que ven en el campo una oportunidad de profesionalización e independencia económica. Gracias a su facilidad para adoptar herramientas digitales y redes sociales, estos nuevos gestores pueden publicitarse y vender sus productos directamente al mundo, eliminando intermediarios innecesarios.

    La agroindustria 4.0 genera un fuerte sentido de arraigo territorial. Cuando un joven ve que puede utilizar drones, IA y marketing digital para hacer rentable su propiedad rural, el deseo de migrar a las ciudades disminuye drásticamente. El campo se convierte entonces en un espacio de innovación social donde se construyen planes de vida dignos.

    Sostenibilidad y futuro

    La agroindustria 4.0 no solo busca rentabilidad, sino también el equilibrio ambiental. El uso preciso de insumos evita la saturación de minerales en el suelo y la contaminación de aguas subterráneas. Además, han surgido modelos que combinan la producción con la conservación de bosques y la biodiversidad, permitiendo a los productores incluso acceder a beneficios por la captura de dióxido de carbono.

    En conclusión, la transformación del campo a través de la tecnología 4.0 ofrece un abanico de posibilidades para convertir la agricultura tradicional en un sector productivo, innovador y resiliente. El éxito de este nuevo modelo depende de la combinación entre la sabiduría de la tierra, la educación financiera y la adopción valiente de las nuevas herramientas tecnológicas.

    Referencias Bibliográficas

    1. Cuarán Guerrero, M. S., Torres Merlo, O. X., & Fichamba, L. P. (2021). El emprendimiento joven: Un desafío para el desarrollo local. Dilemas contemporáneos: Educación, Política y Valores.

    2. Análisis Integral del Ecosistema de Emprendimiento Juvenil y Dinámicas del Mercado Laboral en la Provincia de Manabí (2024–2025). Documento técnico de referencia.

    3. Ruiz Riva Palacio, M. E., et al. (2025). Semillero de Emprendedores: Estrategia para Aumentar la Participación de los Jóvenes.

    4. Cedeño Hernández, D. A. (2025). La educación financiera: su impacto en el emprendimiento juvenil universitario. Universidad Politécnica Salesiana.

    5. Caracol Radio. (2025). Jóvenes emprendedores transforman el agro y los bosques con innovación tecnológica [Video].

    6. Mondaca, D. (2025). Jóvenes Emprendedores del Agro [Video]. Mesa Jóvenes Rurales.

    7. Fundación ACDI VOCA LA. (2025). Jóvenes Resilientes Agroemprendedores que transforman sus comunidades [Video].

    8. Si Se Puede Ecuador. (2025). Jóvenes emprendedores ecuatorianos: El caso de Diego Toala y la Ventanilla Móvil.

    9. Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Ecuador 2024/2025. Universidad Espíritu Santo (UEES) y UTPL.

    10. Prefectura de Manabí. (2023). Política Pública para la promoción de los derechos de las personas adolescentes y jóvenes.

  • Educación financiera: El cimiento de un negocio sostenible

    Educación financiera: El cimiento de un negocio sostenible

    En el dinámico mundo del emprendimiento, la pasión y una buena idea son los motores iniciales, pero el combustible que mantiene la marcha a largo plazo es, sin duda, la educación financiera.

    Más que simplemente saber contar dinero o llevar una contabilidad básica, la alfabetización financiera se define como la integración de conocimientos, percepciones, aptitudes y conductas esenciales para tomar decisiones económicas acertadas que garanticen el bienestar personal y la estabilidad del negocio.

    En contextos económicos volátiles, contar con una base sólida en finanzas no es un lujo, sino un pilar fundamental para fortalecer la toma de decisiones y fomentar prácticas empresariales sostenibles.

    El escudo contra el fracaso empresarial

    Las estadísticas en la región son reveladoras: una porción significativa de los nuevos negocios no logra superar los primeros años de vida. Una de las causas principales es la gestión financiera deficiente, derivada del desconocimiento de nociones críticas como la gestión del flujo de caja y la distinción entre costos fijos y variables.

    Cuando un emprendedor carece de cultura financiera, es más propenso a cometer errores perjudiciales, como el manejo inadecuado de deudas o la falta de una planificación de gastos rigurosa.

    Por el contrario, la formación en finanzas actúa como un escudo, permitiendo minimizar los riesgos de inestabilidad y fortaleciendo la capacidad de resiliencia ante desafíos económicos inesperados.

    Inclusión financiera y reducción de brechas

    La educación financiera es también una herramienta poderosa para combatir la brecha de desigualdad. En países como Ecuador, se ha evidenciado que el acceso a cuentas bancarias y productos de crédito varía drásticamente según el género, el nivel de ingresos y la ubicación geográfica.

    Por ejemplo, las mujeres jóvenes suelen tener un acceso menor al crédito formal en comparación con los hombres, a menudo debido a barreras educativas o culturales.

    Elevar el conocimiento financiero de la población no solo permite que más personas se integren al sistema bancario de manera responsable, sino que también tiene un impacto directo en el incremento de los ingresos mensuales y la reducción de la pobreza.

    Un emprendedor educado financieramente sabe que la inclusión económica consiste en acceder a servicios que sean funcionales y se adecuen a sus necesidades reales.

    La tecnología como aliada estratégica

    En la era actual, la innovación tecnológica ha transformado la manera de gestionar los recursos. El uso de herramientas digitales y aplicaciones de fintech permite a los emprendedores —especialmente a los universitarios familiarizados con el entorno digital— investigar tendencias de mercado y gestionar proyectos de forma más eficiente.

    La digitalización, sumada a una formación financiera sólida, optimiza el rendimiento y ayuda a que los negocios sean más competitivos. Aquellos que integran el análisis de datos y la planificación financiera en sus operaciones diarias están mejor preparados para ajustar su rumbo según las transformaciones del comercio.

    Hacia una cultura de planificación

    Para que un emprendimiento pase de ser una iniciativa de subsistencia a una empresa rentable, es crucial desarrollar competencias en planificación financiera, control de riesgos y análisis de inversiones. Estas habilidades permiten que el visionario maneje sus bienes de forma óptima, evitando caer en ciclos de endeudamiento excesivo que comprometan el futuro de la organización.

    En conclusión, la educación financiera no es un destino, sino un proceso de mejora continua. Invertir en este conocimiento es invertir en la propia autonomía económica y en la capacidad de construir un futuro sólido para la sociedad en su conjunto.

    Analogía: Manejar un negocio sin educación financiera es como intentar construir un edificio sobre arena movediza; por muy altos y hermosos que sean los muros, sin un cimiento sólido y firme, cualquier tormenta económica terminará por derribar la estructura.

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